Psicooncología

Un espacio para sostenerte a ti, a quien cuidas o a quien te cuida

El cáncer no afecta solo al cuerpo. Hay una parte emocional que se mueve por dentro y que también necesita tiempo, un refugio seguro y acompañamiento profesional a tu medida. La tuya, la de tu pareja, la de tu familia o la de quien está ahí sosteniendo cada día.

Un diagnóstico oncológico no afecta solo al cuerpo: pone patas arriba toda tu realidad. Sacude la forma en que te relacionas con tu pareja, tu familia, tu trabajo y tu entorno, transformando la manera en que miras al futuro y cómo te habitas en el presente.

Y es que no existe una forma correcta de transitar esto. Hay quien necesita hablarlo todo y quien no encuentra las palabras; quien se muestra fuerte por fuera mientras por dentro se rompe en silencio; o quien carga con la culpa de sentir que no hace lo suficiente o la rabia de vivir algo que jamás eligió.

Tanto si recibes el diagnóstico en primera persona como si acompañas el proceso, todo lo que sientes es profundamente humano y perfectamente válido. Aquí tienes un lugar seguro para sostenerlo con calma, darte espacio y aprender a cuidarte sin que el peso te desborde.

¿Sientes que estás atravesando alguna de estas situaciones?

  • Sientes que el diagnóstico ha desordenado tu vida y te cuesta saber cómo continuar con el día a día.
  • Las esperas entre pruebas, los resultados o los cambios de tratamiento se te hacen eternos y te generan un nudo de ansiedad.
  • Te cuesta expresar en casa cómo te sientes realmente, o notas que la enfermedad es un tema tabú que se evita.
  • Sientes que de repente todo se reduce al diagnóstico y te cuesta reconocerte más allá de la enfermedad.
  • Acompañas a alguien a quien quieres y dudas entre proteger demasiado o quedarte al margen sin saber qué hacer.
  • Cuidas de otra persona y sientes que te vas quedando sin energía ni espacio para ti.
  • El tratamiento ya ha terminado, pero la incertidumbre y el miedo a que vuelva no se van de tu cabeza.
  • Sientes que el desgaste y la tensión de este camino están afectando a tu relación de pareja.
  • Te cuesta habitar tu cuerpo o reconciliarte con él tras los cambios físicos del proceso.

Si lo estás viviendo en primera persona

Un refugio tranquilo para procesar cada noticia, transitar la incertidumbre y volver a conectar contigo, recordando que eres mucho más que un diagnóstico.

Si eres madre, padre, pareja o familiar

Un espacio de sostén para procesar el impacto de la enfermedad en alguien a quien amas, aprender a acompañarle con presencia y cuidar el vínculo sin olvidarte de ti.

Si sostienes el cuidado del día a día

Un respiro para acompañar a quien quieres sin desgastarte en el intento, dándole luz, espacio y abrazo a tus propias emociones, que tantas veces quedan en un segundo plano.

Si has finalizado el tratamiento

Acompañamiento en la reincorporación a tu vida, la reconciliación con el cuerpo y la gestión del miedo a las revisiones cuando el entorno asume que «ya todo ha pasado».

  • Gestión de la ansiedad ante las esperas, pruebas médicas y resultados
  • Integración del diagnóstico y adaptación emocional a tu propio ritmo
  • Comunicación consciente en casa y con tu entorno cercano
  • Acompañamiento a peques y adolescentes para hablar de la enfermedad con cuidado y sin tabúes 
  • Duelo y sostén ante las pérdidas del camino (salud, rutinas, roles, identidad)
  • Reconciliación con la imagen corporal y los cambios físicos del tratamiento
  • Prevención y alivio del desgaste del cuidador/a 
  • Liberación de la culpa por sentir cansancio, rabia o necesitar espacio propio 
  • Retorno progresivo a la vida laboral y a las relaciones sociales
  • Acompañamiento en la incertidumbre y el miedo a la recaída
  • Cuidado del descanso, el insomnio y la fatiga física y emocional
  • Cuidado del vínculo de pareja y la comunicación durante el proceso
  • Herramientas para expresarte con el equipo médico desde la calma y la seguridad
  • Reencuentro con la autoestima, la intimidad y la sexualidad tras los tratamientos
  • Reconstrucción del proyecto de vida y redefinición de prioridades tras el alta médica 

1. Crear un espacio de confianza

Lo esencial es que sientas que este es tu lugar seguro en el mundo. Un rincón donde ir sin prisa ni expectativas y donde puedas quitarte la coraza, sostener lo que te duele y mostrarte tal cual eres, sabiendo que al otro lado solo hay escucha y comprensión.

2. Conocer tu historia con delicadeza

Nos adentraremos juntas y con mucha ternura en las vivencias que te han traído hasta aquí. Comprender el origen de tu malestar nos dará las claves para personalizar tu proceso, respetando siempre tus tiempos y de forma personalizada.

3. Definir objetivos a tu medida

Alinearemos la terapia con lo que de verdad necesitas hoy. No trazaremos un camino rígido, sino una ruta flexible y amable que iremos adaptando a medida de tu propio ritmo.

4. Recursos y herramientas para tu día a día

Pondré a tu alcance recursos prácticos y con base científica, diseñados específicamente para ti. La idea es que puedas llevarte el cuidado de la sesión a tu vida cotidiana, sintiendo que cada paso te devuelve la calma y la seguridad.

5. Consolidación y autonomía

A medida que alcances tus objetivos y te sientas con más seguridad, iremos espaciando las sesiones de forma paulatina. El objetivo final es que adquieras las herramientas necesarias para cuidar de ti con total tranquilidad finalizando la terapia, pero sabiendo que siempre tendrás este refugio disponible.

Creo firmemente que todas las personas merecemos un lugar donde sentirnos escuchadas, apoyadas y comprendidas. Por eso, he creado este espacio con la ilusión de ofrecerte un refugio seguro, humano y especializado, donde poder acompañarte a conocerte mejor, a priorizarte y a sanar a tu ritmo, independientemente de tu historia, de tus heridas o de tu momento actual.

Porque lo tengo clarísimo: cuidar la mente es tan importante como cuidar el cuerpo; sin salud mental, no hay salud. Así que mi propósito es hacer que el bienestar esté a tu alcance y que dar este paso sea algo sencillo y libre de juicios.

Aquí no eres un caso más en la lista. Eres una historia única que merece ser tratada con el tiempo, el cuidado y la dedicación que necesita.

Por eso, sea cual sea tu historia o el momento que estés atravesando, este rincón está pensado para ti. Aquí siempre tendrás tu sitio.

Abrazo la vulnerabilidad

En este espacio están permitidas todas tus emociones, la vulnerabilidad y la imperfección. No busco que encajes en nada, solo darte un refugio cálido donde puedas quitarte la coraza y ser tú misma sin miedo. Entiendo la terapia como un espacio para habitar tu vulnerabilidad, donde romperte no está mal y equivocarse también forma parte del camino. Todo lo que traigas a sesión es bienvenido, sencillamente porque es tuyo.

Me adapto a tu propio ritmo

Cada historia necesita su propio ritmo Respeto profundamente tu vida, tu momento y tus circunstancias. Me adapto con empatía a los ritmos y necesidades que vayan surgiendo en tu día a día, para que la terapia se amolde a tu vida y no al revés.

Protejo tu bienestar

El cuidado y el respeto son el pilar de todo lo que hago. Cuidar de lo que sientes es mi brújula a la hora de tomar cada decisión en sesión, tratando tu historia con la delicadeza y el tiempo que te mereces.

Te escucho de verdad

Te escucho con el corazón abierto y sin juicios. Cuido de las personas, valido lo que te duele y respeto profundamente tus procesos de salud mental y emocional, estando aquí siempre dispuesta a comprenderte de verdad.

Aprender para cuidarte

Acompañar el dolor más profundo y la historia de una persona requiere un respeto infinito y una constante evolución. Por pura vocación y compromiso con tu proceso, sigo nutriéndome y formándome día a día, para ofrecerte siempre las mejores herramientas en un espacio seguro creado para ti.

Un refugio seguro y ético

Para que puedas soltar todo lo que te pesa con absoluta tranquilidad, abrazo tu historia sobre una base científica, ética y totalmente profesional. Entiendo la psicología como un refugio seguro donde la ciencia y la empatía se dan la mano, garantizándote un espacio de estricta confidencialidad para que simplemente puedas respirar y reencontrarte.

Reserva tu primera sesión y creemos juntas ese espacio seguro que necesitas

Resuelvo aquí tus dudas más comunes para que sientas toda la tranquilidad, claridad y confianza antes de dar el paso.

Más que una etiqueta, es una forma de acompañar profundamente el impacto de la enfermedad. Como psicóloga especializada en psicooncología, me dedico a cuidar tu dimensión emocional (el miedo, el duelo, el agotamiento, la incertidumbre ante las revisiones) integrando el cuerpo, la mente y el sistema nervioso para sostener todo lo que se mueve por dentro durante el proceso.

Sí, por supuesto. A través de la pantalla podemos realizar un trabajo terapéutico igual de cálido, humano y cercano, utilizando herramientas de regulación emocional adaptadas al formato virtual. La terapia online es un recurso muy valioso cuando el cansancio, los efectos de los tratamientos o los desplazamientos dificultan acudir presencialmente.

Entiendo el proceso oncológico desde un enfoque integrador, escuchando la unión entre tus emociones, tu cuerpo y tu sistema nervioso. Jamás sustituyo el trabajo de tu equipo médico: me sumo de forma paralela para ayudarte a procesar el impacto de la enfermedad en cualquier etapa del camino, incluida la vida tras el alta médica.

En el preciso momento en que sientas que la vivencia, los tratamientos, la fatiga o la sombra de la recaída están afectando a tu bienestar, tus relaciones o tu día a día. También si eres familiar o persona cuidadora, o si tras el alta sientes cierta sensación de vacío e incertidumbre y necesitas un refugio donde ir reordenándolo todo.

Sí, por supuesto. Acompaño tanto a peques y adolescentes que están atravesando un proceso oncológico en primera persona como a quienes están viviendo la enfermedad de un familiar cercano. Creamos un espacio de juego, escucha y refugio adaptado a su edad y a su momento evolutivo, donde puedan procesar los cambios, expresar sus miedos sin censura y encontrar calma entre tanto movimiento.

No. Puedes pedir cita en cualquier momento de la vivencia: recién recibido el diagnóstico, durante los tratamientos, al terminarlos o incluso si han pasado meses o años y sientes que aún hay heridas por colocar y sanar.

Por supuesto. Acompaño a muchísimos familiares y personas cuidadoras que necesitan su propio espacio de desahogo y herramientas, independientemente de la decisión que tome la persona diagnosticada.

No necesariamente. El proceso remueve áreas muy diversas de tu vida: tus relaciones, tu trabajo, tu autoestima o la relación con tu cuerpo. Traeremos a sesión todo aquello que a ti te haga falta ordenar, sin guiones preestablecidos.

Cada persona y cada historia son únicas. Hay quienes buscan un apoyo puntual para gestionar un momento concreto (como la espera de un resultado) y quienes prefieren un recorrido continuado. Iremos sintiendo y decidiendo la frecuencia juntas, respetando siempre tus tiempos.

Nos adaptamos juntas. La psicooncología no es un camino lineal: si la situación médica da un giro, el acompañamiento se amolda a tu lado a la nueva realidad con la misma presencia y cuidado.

Cuando el cáncer llega a la vida de alguien a quien amas, tu propio mundo se transforma por completo. Sostener la logística del día a día, los trayectos al hospital y el peso emocional de los cuidados exige un esfuerzo inmenso. A todo eso se le suma a veces algo silencioso y muy doloroso: notar cómo algunas personas cercanas o amistades se van alejando gradualmente, simplemente porque no saben qué decir o cómo reaccionar ante lo que estáis viviendo.

La terapia online te ofrece un refugio íntimo, sin necesidad de añadir más desplazamientos ni restarle tiempo a tu rutina, donde poder desahogarte libremente, procesar esa soledad, poner límites amables y cuidar de ti mientras continúas estando al lado de quien quieres.

1. Elige cómo prefieres empezar

Puedes reservar y abonar tu cita directamente desde el calendario online para asegurar tu hueco, o rellenar el formulario si prefieres que hablemos un poquito antes. Todo el proceso es 100% confidencial y respetuoso contigo.

2. Contacto personal en 24-48h

Si me escribes por el formulario, te contactaré personalmente por WhatsApp o correo. Resolveré tus dudas, nos conoceremos brevemente y veremos juntas cómo puedo acompañarte.

3. Establecemos el momento de la sesión

Si reservaste en la agenda, te llegará un correo de confirmación con tu enlace. Si optaste por el formulario, coordinaremos la fecha y hora que mejor se adapte a ti y a tus necesidades.

4. Comenzamos tu proceso

En nuestra primera sesión crearemos ese refugio cálido y a tu medida para empezar a trabajar a tu propio ritmo, con el cuidado y la dedicación que tanto te mereces.

Cada camino es completamente único y dar el paso de empezar requiere tu propio tiempo y espacio. Puedes explorar con total libertad las opciones disponibles o escribirme directamente si te surge cualquier duda sobre qué alternativa se adapta mejor a lo que necesitas.

Sesión individual

60 min. / sesión

Bono de 4 sesiones (Recomendado)

60 min. / sesión

Bono de 8 sesiones

60 min. / sesión

Para las sesiones individuales puedes elegir día y hora directamente en el calendario y dejar tu cita reservada al momento. Si sientes que la opción de bono es la tuya, lo hacemos de forma más personal: escríbeme un mensajito en el formulario y me pondré en contacto contigo para dejarlo listo.

Sea cual sea tu momento en este proceso, no tienes que vivirlo sola💜

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